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Mitos y verdades de la inteligencia artificial

miércoles 23 enero 2019

Hoy en día, la inteligencia artificial es una de las tecnologías con mayor potencial disruptivo. Como resultado de la popular

Hoy en día, la inteligencia artificial es una de las tecnologías con mayor potencial disruptivo. Como resultado de la popularización de esta herramienta, una de cada tres compañías están integrándola en sus procesos corporativos y los CIO la consideran fundamental en la transición hacia la digitalización de una empresa.

Sin embargo, la inteligencia artificial aún no ha sido comprendida al completo, factor que ha generado creencias falsas o malas interpretaciones sobre su uso y aplicación. Por ello, en esta nota la consultora e investigadora de tecnologías de información, Gartner, detalla los mitos más comunes que rodean a la IA.

1. La IA funciona de la misma manera que el cerebro humano

La inteligencia artificial está compuesta por herramientas de software que ayudan en la resolución de problemas, algunas como el 'machine learning', dan la impresión de ser inteligentes por su inspiración en la mente humana. Sin embargo, estas herramientas no se equiparan a las funciones cerebrales del ser humano. Como explica Alexander Linden, Vicepresidente de Investigación de Gartner, la IA funciona bien para resolver ciertos tipos de tareas específicos, no obstante, si se varía la condición de estos ejercicios, existiría error. La tecnología de reconocimiento de imágenes, por ejemplo, es más precisa que la mayoría de los humanos, pero no sirve para resolver un problema de matemáticas, ejemplifica Linden.

2. Las máquinas inteligentes aprenden por su cuenta

El nombre de ciertas ramas de inteligencia artificial como ‘aprendizaje automático’puede llevar a creer que estas herramientas de IA funcionan por sí mismas, sin embargo cabe acotar que siempre existe un factor humano encargado de desarrollar cualquier máquina o sistema basado en IA. Tareas como enmarcar el problema, preparar los datos, determinar conjuntos de datos apropiados, eliminar posibles sesgos o actualizar continuamente el software para permitir la integración de nuevos conocimientos y datos en el próximo ciclo de aprendizaje, son labores recurrentes de los expertos en este tipo de software. 

3. La inteligencia artificial puede estar libre de sesgos

"Hoy en día, no hay manera de eliminar completamente el sesgo", explica Linden; sin embargo, "tenemos que tratar de reducirlo al mínimo".

En cualquier herramienta de IA existe un sesgo intrínseco, dado que esta tecnología reside en base en datos, reglas y otros tipos de aportes de realizados por humanos que pueden haber introducido el elemento tendencioso en la selección y confirmación de la información. Para evitar el sesgo se recomienda emplear conjuntos de datos diversos y tener en cuenta la posibilidad de emplear equipos que revisen constantemente el trabajo entre compañeros.

4. La IA sustituirá los trabajos repetitivos que no requieren títulos avanzados

El empleo de herramientas tecnológicas inteligentes ayuda a las empresas a agilizar la toma de decisiones y mejorar su precisión mediante predicciones, clasificaciones y agrupaciones, reemplazando parte de las tareas repetitivas. Sin embargo, la automatización no se limita a la agilización de procesos, sino que incrementa la aparición de tareas complejas que igualmente requieren del factor humano para funcionar. En un futuro, los directivos tendrán que ajustar los perfiles de trabajo actuales, al ofrecer opciones de capacitación en IA para el personal existente.

5. No todas las empresas necesitan una estrategia de inteligencia artificial

La decisión de implementar una estrategia de IA en una empresa debe basarse en la investigación y la consideración del mercado. Tal como cualquier otra estrategia esta debe revisarse y cambiarse periódicamente, de acuerdo con las necesidades de la organización. Es necesario evaluar el impacto y los posibles usos de esta tecnología en la compañía antes de descartarla, dado que hacerlo sin más les puede suponer una importante desventaja competitiva.

Fuente: Cio España

 
 
 
 
 
 
 
 

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